Pensamos que podemos encerrar el arte, convirtiéndolo
así en algo nuestro, de forma que nos discrimine (siendo esta una
discriminación positiva). Pero en nuestro afán de dominarlo, encerrarlo,
destruirlo y crearlo una y otra vez, quedamos ciegos siendo incapaces de
apreciar que el arte es una “fuerza” que escapa a nuestro control.

No hay comentarios:
Publicar un comentario